Importancia del garabateo en los niños – Patatin Patatero

Cartelera Patatera

Importancia del garabateo en los niños

El  garabateado es  un nuevo medio de comunicación , de expresión,  y sobre todo un nuevo lenguaje para los niños  .  Además el dibujo es la manera de conocer el estado de ánimo de ellos , ya que en él vemos  lo que  siente, piensan, desean,  inquietan y lo que les hace sentirse triste o alegre. El  dibujo infantil favorece la creatividad, ayuda al niño a tener más confianza en sí mismo, a expresar sus sentimientos, a madurar psicológicamente y permite además desarrollar la motricidad fina, es decir, aquella que se relaciona con el movimiento de los dedos, lo cual facilita los procesos posteriores de la escritura.

Las fases del dibujo en los niños

Las  fases del dibujo suelen dividirse en la etapa del garabato incontrolado, la del garabato controlado y la del garabato con nombre, que van hasta los 3 o 4 años de edad. Luego vendrán los dibujos pre-esquemáticos, hasta los 6 años de edad, y posteriormente, de los 6 a los 9, descubriremos la etapa del esquema, y más adelante, vendrán la etapa de la reproducción fiel y de la representación espacial.

Garabatos incontrolados

El niño empieza a experimentar con el dibujo, sus garabatos serán descontrolados o desordenados. Trazos sin ningún orden ni sentido, saliéndose del papel, donde no hay una coordinación cerebro-ojo-mano. Simplemente el niño sujetará el lápiz como mejor considere .  En esta etapa, el niño no tiene intención de representar nada que haya visto. Hace trazos incontrolados simplemente porque le produce placer, y disfruta de las sensaciones táctiles y del movimiento que supone rayar un papel con un crayón.

Garabatos controlados

A medida que el niño va realizando trazos, el dibujo se va perfeccionando. Y llega un momento en que descubre que hay cierta relación entre los movimientos que realiza y los trazos que quedan plasmados en el papel. Lo que antes eran rayas desordenadas hechas sin ningún control, empiezan a tomar forma.  Se trata de un paso muy importante y una experiencia vital para él, porque descubre que tiene un control visual sobre los trazos que realiza.

El dibujo con formas reconocibles

Alrededor de los tres años es cuando el niño comienza a dar nombre a sus garabatos, es la fase de los Garabatos con nombre. Será entonces cuando, aunque nosotros no podamos reconocer a nadie, nos dirán: “Este soy yo en el coche del abuelo” o “Estos son papá y mamá conmigo en el parque”.

En torno ya a los cuatro años, comienza la etapa del dibujo pre esquemático. Es ahora cuando descubriremos representaciones comprensibles. Los movimientos circulares y longitudinales evolucionan dando lugar a un conjunto definido de líneas que ya representan algo definido.